Luego de casi dos semanas de incertidumbre, el joven atacado en Carlos Paz abrió los ojos y mostró signos de mejoría. Su madre confirmó que se encuentra bien, aunque todavía en proceso de recuperación. El caso había generado gran conmoción en la comunidad.
El episodio ocurrió a principios de julio, cuando fue agredido por una patota que le provocó graves heridas. Entre ellas, un fuerte golpe en la cabeza que derivó en una intervención de urgencia. Desde entonces, permanecía internado en terapia intensiva.
Con su despertar, comienza una nueva etapa en su recuperación. Los especialistas seguirán de cerca su evolución antes de autorizar el traslado a una sala común.





