La investigación por la desaparición de Mario Andrés Forquera tuvo un giro luego de que su cuerpo fuera encontrado en una chanchería de Senillosa. El hombre había sido visto por última vez a principios de julio y permanecía desaparecido desde entonces. La Policía neuquina confirmó su identidad mediante sus huellas dactilares.

La autopsia estableció que el cuerpo presentaba rasgos de criminalidad, por lo que los investigadores descartaron un accidente. El avanzado estado de descomposición dificultó la identificación y obligó a recurrir al análisis de las huellas. También se habían encontrado prendas que serían de Forquera antes de confirmar su identidad.

La fiscal María Guadalupe Inaudi ordenó allanamientos en Senillosa y en la ciudad de Neuquén. Los procedimientos terminaron con la detención de tres hombres, de 38, 39 y 45 años. Los sospechosos deberán comparecer este miércoles ante el juez para la formulación de cargos.

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